Programa Académico-Cultural 2022

Organizan conversatorio sobre La huella de Carlos Fuentes en China

Se han publicado en chino 12 obras del escritor mexicano, la mayoría fueron traducidas en los últimos 20 años.

En el marco del 10° aniversario luctuoso de Carlos Fuentes (1928-2012) y dentro del programa de actividades por los 10 años de la Sede de la UNAM en China se realizó, en colaboración con el Instituto Cervantes de Pekín (IC-Pekín), un conversatorio en línea para analizar la obra del escritor mexicano y conocer su presencia literaria en el país asiático.

Con el título, La huella de Carlos Fuentes en China, el diálogo, que se desarrolló con interpretación simultánea en chino y español, convocó a hispanistas, profesores  y estudiantes de diversas universidades chinas, así como al público en general.

Isabel Cervera, directora del IC-Pekín

Isabel Cervera, directora del IC-Pekín, comentó que en esta conmemoración se aborda al autor desde diversas perspectivas, en este caso la de los traductores y editores, ya que las tres miradas son imprescindibles en el mundo editorial y permiten un análisis transversal de su obra.

Adalberto Noyola, director de la UNAM-China, recordó que Carlos Fuentes falleció a los 83 años, el 15 de mayo de 2012, el día en que tradicionalmente en México se celebra a los maestros.

“Fuentes, con su prolífica obra, se convirtió en un gran maestro de la literatura hispanoamericana con un legado que se inscribe en la literatura universal. Su literatura es un recorrido atemporal, ya que nunca pierde vigencia, y también es una visita al México del siglo XX que le tocó vivir, su transformación y los anhelos, aún pendientes, de desarrollo”, comentó.

Adalberto Noyola, director de la UNAM-China

Noyola refirió que para la UNAM-China el autor tiene un significado especial porque uno de los primeros eventos que organizó la Sede, hace una década, fue un homenaje póstumo que incluyó una conferencia de Hernán Lara Zavala, amigo de Fuentes y también un notable escritor y catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

En el conversatorio participaron Gu Jiawei, profesora de la Facultad de Estudios Extranjeros de la Universidad de Nankai, en la Ciudad de Tianjin, y traductora al chino de Los cinco soles de México, entre otras obras hispanoamericanas, como Los informantes y El ruido de las cosas al caer, del escritor colombiano Juan Gabriel Vázquez.

Asimismo, participó Georgina García Gutiérrez Vélez, investigadora del Centro de Estudios Literarios del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, y es parte del Sistema Nacional de Investigadores. Es coordinadora académica de la Cátedra Interamericana Carlos Fuentes de la UNAM.

Si bien Carlos Fuentes no visitó China, su obra ha tenido una presencia entre los hispanistas y lectores chinos, observó Pablo Mendoza, coordinador Académico y Cultural de la UNAM-China, y quien moderó el conversatorio.

Georgina García comentó que Fuentes fue un escritor cosmopolita lo que le permitió abrirse a otras culturas y otras artes; romper con las convenciones del nacionalismo de la época, lo que se nota en su obra.

Georgina García Gutiérrez Vélez, coordinadora académica de la Cátedra Interamericana Carlos Fuentes de la UNAM.

A Fuentes le hubiera encantado visitar China y tendría muchos amigos en este país, y atestiguar las traducciones al chino de sus obras por la dificultad y el compromiso que requiere este trabajo, ya que él mismo también realizaba traducciones, apuntó.

Agregó que el escritor era un gran viajero, un gran lector y tendía puentes entre las culturas porque le gustaba romper barreras culturales, lingüísticas, ideológicas y políticas.

“Carlos Fuentes está en China gracias a todos los traductores que han permitido que su obra llegue a los lectores y sin duda le habría encantado conocer a su traductora, Gu Jiawei”, comentó.

Por su parte, Gu Jiawei relató que su primer acercamiento con Carlos Fuentes fue en la universidad. En China todos los estudiantes de Filología Hispánica estudian al autor en las clases de literatura hispanoamericana porque su obra incluye todos los géneros y es uno de los grandes exponentes de la narrativa en lengua española.

Su primera lectura del escritor fue un fragmento de La muerte de Artemio Cruz en chino, contenido en una antología de literatura hispánica, libro que conserva hasta la fecha.

Gu explicó que para los estudiantes chinos es un reto leer a Fuentes porque es un autor universal y se requiere tener un cierto nivel para entender sus obras, además de que maneja un vocabulario “extenso y caudaloso con mucha belleza, pero con una gran dificultad”. Aunque en un inicio leyó a Fuentes en español, tuvo que consultar el diccionario tantas veces que, a su decir, casi pierde el placer por su lectura, por lo que mejor acudió a la versión en chino.

Sobre La muerte de Artemio Cruz, Pablo Mendoza comentó que la obra muestra justamente al México posrevolucionario que le tocó vivir a Fuentes. Habló de cómo en un principio la propuesta experimental para escribir una novela fue rechazada, en un contexto político y de gobierno dominado por el Partido Revolucionario Institucional. Fuentes era un transgresor porque buscaba llevar a los lectores a otros horizontes.

Al respecto, Georgina García comentó que las novelas de Fuentes son polifónicas y muestran una visión plural, y que, si bien toma elementos del muralismo mexicano, no asume una sola línea para contar la historia como en el México posrevolucionario.

Al escritor le motivó reinventar la gran novela mexicana y las formas narrativas, no continuar con la tradición decimonónica. Por ello, cuando aparece La región más transparente, en 1958, sacudió a México en un contexto del milagro mexicano, que se llamó a los logros económicos del país. “Fuentes mostró aspectos que no se cumplían de la Revolución Mexicana y eso causó polémica”, explicó Georgina García.

Asimismo, el autor era una voz muy escuchada y muy crítica en defensa de las mejoras causas. Era un ejemplo del escritor comprometido y también era un gran promotor de la nueva novela latinoamericana, razón por la cual se le identifica como el promotor del Boom Latinoamericano; hablaba de sus colegas como Vargas Llosa, García Márquez y los escritores de su época porque los unía la coherencia de renovar la narrativa, explicó la especialista.

En su opinión, el concepto del Boom Latinoamericano es un poco peyorativo porque da la impresión de que explota y desaparece. “Como vemos no desapareció, no fue una mera explosión novelística, sino que se ha mantenido”.

Al respecto, Pablo Mendoza aludió la llegada de la literatura del Boom a China en los años 80 del siglo pasado, y la influencia que ha tenido en los literatos chinos.

Gu Jiawei explicó que con las políticas de reforma y apertura, que iniciaron en 1978, China se reincorporó al mundo, lo que trajo consigo un anhelo por conocer el exterior. Con este ímpetu casas editoriales como Literatura Extranjera y Traducción de Shanghái emprendieron un proyecto para traducir al chino a los autores latinoamericanos.

Gu Jiawei, profesora de la Facultad de Estudios Extranjeros de la Universidad de Nankai, en la Ciudad de Tianjin

Esto atrajo a lectores chinos que se aficionaron por el Boom Latinoamericano, entre ellos hay escritores famosos como Mo Yan, Premio Nobel de Literatura  (2012), así como Yu Hua o Jia Pingwa, autores destacados de la literatura contemporánea china.

Gu explicó que la concepción del mundo en las obras Carlos Fuentes y de los autores del boom, así como su forma de observar a la sociedad y su manejo de la narrativa, ha sido una fuente de inspiración para los literatos chinos, e inclusive el boom sigue ejerciendo gran influencia en China.

La profesora Gu compartió que su esposo, quien sólo sabe decir hola español, es un aficionado lector del boom. Inclusive él le prestó el libre de ensayos En esto creo, publicado en chino, en 2007, el cual mostró en el conversatorio. “Mi esposo conoció la obra de Carlos Fuentes antes de conocerme a mí”, dijo. 

“En total se han publicado en chino 12 obras de Carlos Fuentes, la mayoría se tradujeron en los últimos 20 años, gracias al desarrollo de la industria editorial de China desde principios del siglo XXI. Entre los traductores chinos de Fuentes se encuentran algunos que gozan de fama en el país, y son los pioneros en la traducción de la literatura latinoamericana”, explicó Gu.

Imagen recopilada por la Dra. Gu Jiawei

Indicó que La muerte de Artemio Cruz es la primera obra de Fuentes que se tradujo al chino en 1983, publicada en Beijing por la editorial de Literatura Extranjera. El traductor, Yi Qian, es un seudónimo, y forma parte de la primera generación de traductores. Él comenzó a traducir desde los años 50. A la fecha se desconoce su identidad.

Imagen recopilada por la Dra. Gu Jiawei

La muerte de Artemio Cruz se reeditó tres veces, en 1999, 2011 y 2019, bajo los sellos editoriales de Yilin y la Editorial del Pueblo.

Gu Jiawei abundó que la mayoría de los traductores de la primera generación nacieron en los años 30 y estudiaron español en la universidad en los años 50 del siglo XX.

Entre las obras traducidas se encuentran: Terra Nostra, traducida por Lin Yi’an; se publicó en 2021.  La silla del águila, traducida por Zhao Deming; se publicó en 2017. Diana o la cazadora solitaria, traducida por Tu Mengchao; se publicó en 1999.

Imagen recopilada por la Dra. Gu Jiawei

Entre las obras traducidas por la nueva generación se encuentran: Los días enmascarados, traducida por Yu Shiyang; se publicó en 2019, Valiente mundo nuevo, traducida por Zhang Rui; se publicó en 2021 y En esto creo, traducida por Zhang Weijie y Li Yifei; se publicó en 2007.

Imagen recopilada por la Dra. Gu Jiawei

Los cinco soles de México, la cual se ha reeditado en dos ocasiones en China continental (2009, y 2012) bajo el sello editorial Yi Lin, y una edición en Taiwán, en 2012, fue traducida por Gu Jiawei.

Gu comentó que fue su compañero de universidad Zhang Weijie, quien tradujo En esto creo, quien le invitó a traducir la obra de Fuentes.

“En ese momento me ilusionó traducir a uno de los grandes escritores, sin embargo, tan pronto como inicié, me di cuenta de que era una tarea tan complicada, que requería mucha fuerza y capacidad, la cual aún me faltaba”.

En su opinión, Los cinco soles de México puede considerarse una antología, porque se compone de fragmentos de diversas obras de Fuentes para contarnos el origen y la historia de México, y “revelar la identidad y el espíritu del pueblo mexicano, pero a mí me resultó difícil entenderlo en un principio”, explicó.

Observó que los traductores de la nueva generación, a la que ella pertenece, tienen más ventajas comparados con los pioneros. Ellos eran un pequeño grupo y no tenían a quién consultar sus dudas. En cambio, ahora, con la facilidad de consultar a otros colegas, a profesores extranjeros y el acceso a internet, las dudas se resuelven con rapidez.

En su labor, la traductora recibió ayuda de su colega y profesor Zhang, quien asumió una mayor parte de la traducción, y la editorial le apoyó para extender los plazos de entrega.

La hispanista reconoció el trabajo de los editores chinos para lograr que la obra de Carlos Fuentes tenga presencia en su país, ya que no sólo deben conseguir los derechos de autor, deben buscar a los traductores, realizar el diseño editorial, promoción, ventas, entre otras labores.

Georgina García consideró que Carlos Fuentes estaría feliz de estar presente en el conversatorio porque le importaba la lectura, y el libro en papel tenía un valor especial para él.

Para Fuentes, agregó, leer era una forma de escribir, además de que era muy disciplinado, con la lectura lograba que otros mundos entraran a su propio mundo literario, comentó.

La académica de la UNAM consideró que traducir es como reescribir una obra, porque es trasladarla a otra cultura. Es una labor difícil porque la literatura es un segundo lenguaje, sin mencionar las dificultades técnicas de las novelas del Boom. En este sentido, felicitó la labor de los traductores y reconoció el trabajo de la profesora Gu Jiawei y de sus colegas chinos.

Pablo Mendoza equiparó la traducción como la labor de los músicos que deben interpretar la partitura de una obra musical. Ambos son artistas.

Al cierre del conversatorio, los participantes invitaron al público chino e hispanohablante a acercarse a la obra de Carlos Fuentes y redescubrirla. Coincidieron en recomendar la lectura Los cinco soles de México.

De este modo, La huella de Carlos Fuentes se hizo presente en China en su décimo aniversario luctuoso.

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