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Alumno del Sistema Abierto de la UNAM comparte su experiencia profesional en China

Luis Sánchez Lugo es subgerente comercial de una empresa internacional ubicada en Nanjing

Luis Sánchez Lugo siempre tuvo la inquietud de estudiar en la UNAM. Además de su deseo por ser universitario, quería complementar su formación profesional. Como no tenía el tiempo para cursar presencialmente, debido a sus cargas de trabajo, optó por estudiar en el Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED).

El SUAyED, que recientemente celebró su 50 aniversario, se creó para responder a la creciente demanda de acceso a la enseñanza superior, y ofrecer instrucción de calidad académica a quienes, como Luis, no podían acudir a clases presenciales. Este modelo educativo fue impulsado por el entonces rector, Pablo González Casanova.

Antes de entrar al sistema a distancia, Luis cursó la carrera de ingeniero químico en el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamaulipas, de donde es originario, y la carrera de Licenciado en Educación en la Universidad Pedagógica Nacional, en el sistema sabatino.

“No pude estudiar la licenciatura en la UNAM. Ya trabajando para una empresa, en el año 2015, busqué información en la página de internet del sistema abierto y a distancia; hice mi examen de admisión, para el cual me tuve que preparar y fui admitido”, comenta Luis en entrevista con la Sede UNAM-China.

Actualmente cursa materias de cuarto a séptimo semestre de la licenciatura en economía, —su tercera carrera—, en la institución a la que aspiraba pertenecer desde sus tiempos en la preparatoria.

“La primera vez que fui a la UNAM, a ver las instalaciones, me gustó mucho. Ha sido complicado enlazar todas mis actividades con el estudio, pero es algo que voy a concluir combinando mi experiencia de trabajar en el extranjero”, comentó Luis, quien actualmente radica en la ciudad de Nanjing, provincia de Jiangsu, China.

El principal reto para los estudiantes del SUAyED es organizar su tiempo. Se requiere un aprendizaje independiente. El alumno determina su propio ritmo de avance en los créditos sin embargo, hay que considerar los tiempos de entrega y constantemente ingresar a la plataforma para contactar a los asesores y plantear las dudas.

Luis Sánchez Lugo, estudiante de economía en el SUAyED

Los títulos y grados académicos que otorga el SUAyED son equivalentes a los que obtienen los estudiantes del sistema escolarizado. En la actualidad se ofrecen 50 programas de licenciatura, uno de bachillerato y más de una decena en el nivel de posgrado.

“Una de las ventajas que me motivó a cursar en este sistema es que te dan un tiempo más largo para titularte, si una carrera universitaria dura cinco años, te dan el doble. En mi caso tengo 10 años para terminar”, refiere.

Dentro de la oferta académica del SUAyED, Luis optó por estudiar economía porque consideró que esta disciplina le daría una mejor comprensión sobre temas comerciales.

La flexibilidad del SUAyED también le ha permitido realizar otros estudios de especialización.

“Yo soy ingeniero químico y cuando llegué a China tenía que desempeñarme en el área comercial. Yo no tenía esta formación. De 2017 a 2019 detuve mis estudios de economía para realizar una maestría en dirección comercial y marketing. Con el sistema a distancia puedes detener tus estudios y retomarlos después”.

Todas las actividades académicas se difunden en la plataforma del SUAyED. “Están bien identificadas con las fechas de entrega”, comenta.

La comunicación entre profesores y estudiantes ocurre en la plataforma, a través de foros en los que quedan registradas las dudas y las soluciones, lo que facilita la comprensión de los temas, por ello es importante conectarse constantemente. Cada materia tiene un asesor.

Sánchez Lugo considera que no todas las carreras son factibles de realizarse a distancia, por ello la oferta de la UNAM se concentra en disciplinas que permiten a los alumnos ser autodidactas. Muchos de sus compañeros en el SUAyED estudian su segunda carrera.

De Altamira a Nanjing

A Luis, no fue el idioma chino lo que le abrió las puertas para trabajar en el país asiático, sino su experiencia profesional.

Tampico, Madero, Altamira es una zona conurbada con puerto industrial, en el que se asientan varias empresas petroquímicas, entre ellas Dynasol Elastómeros. En esta empresa Luis tuvo su primera oportunidad laboral; inició en prácticas profesionales y después fue contratado para trabajar en el departamento de producción.

Posteriormente fue promovido al área comercial de ventas junior. Tenía a su cargo algunas cuentas en México, Estados Unidos y América Latina. Además, Luis estaba colaborando en el proyecto para la apertura en China de una planta de la empresa. Sin embargo, decidió renunciar porque “ya no observaba oportunidad de crecimiento al ritmo que quería”.

Imagen proporcionada por Luis Sánchez

Salió de Tamaulipas y trabajó una temporada en Monterrey. Después de probar suerte en varios empleos decidió regresar a Altamira y pedir trabajo en su anterior empresa. Le ofrecieron concursar para una vacante en China para el puesto de subgerente de ventas. La empresa ya tenía a un candidato que, además de dominar el chino, había estado antes en Nanjing, lugar donde sería el trabajo.

Luis compitió contra el candidato que, en los pronósticos, parecía el favorito para quedarse con el puesto. Pero la empresa optó por contratarlo a él, que no sabía chino y nunca había estado en China, pero tenía un conocimiento técnico en el sector de polímeros y este fue el factor decisivo.

Sánchez Lugo piensa que su contratación obedeció a que la empresa estaba explorando nuevos mercados, por lo que requería el perfil de una persona que detectara con facilidad las necesidades del cliente y las transformara en mejoras al producto.

En agosto de 2015, Luis hizo maletas para mudarse de Altamira, Tamaulipas a Jiangsu, China, donde ha radicado hasta la fecha.

Ya en Nanjing descubrió que no era el único expatriado sin hablar chino. “Las empresas, cuando trasladan empleados a otro país, los envían a puestos de gerencias o directivos en los que la comunicación es diferente. Si es un puesto de supervisor, que requiere contacto con los empleados, sí se necesita el idioma”.

No obstante, Luis explica que algunas empresas internacionales, como la suya, pueden tener dobles gerencias; una con un extranjero y otra con un personal chino. Al día de hoy, en su compañía sólo hay dos extranjeros, incluido él. Ellos se apoyan de intérpretes locales, aunque mucho del personal administrativo habla inglés, sin ser la misma situación del área operativa.

Imagen proporcionada por Luis Sánchez

En China, Luis ha desarrollado sus habilidades comunicativas debido a las diferencias culturales. Trata de ser preciso al hablar, escuchar y leer entre líneas. También aprendió a cultivar las relaciones, las cuales son clave para tener acceso a información.  

“Mi puesto es de subgerente de ventas. Vemos el mercado doméstico y de exportación. Fabricamos hule nitrilo (NBR) con una capacidad instalada de 30 Kton. Para el 2020, China tenía una capacidad total instalada de 250 Kton distribuida en 5 productores”.

Tecnología mexicana en China

El hule nitrilo, también conocido como Nitrilo de Butadieno (NBR), es de tipo sintético y se utiliza en áreas de trabajo con presencia de solventes y aceites con aplicaciones en la industria aeronáutica, automotriz para fabricar mangueras de combustible y manipulación de hidrocarburos; en productos vulcanizados, calzado, adhesivos, selladores, esponjas, espumas expandibles y alfombras, e inclusive tapetes de yoga, entre otros.

“Nosotros vendemos la materia prima a las empresas que fabrican los compuestos y el producto final”, indicó. Sus clientes se encuentran principalmente en China, país que consume más del 50% del hule nitrilo que se produce en el mundo. También tienen ventas en otros países asiáticos.

Luis explica que en la planta de Nanjing la tecnología con la que se produce el hule nitrilo proviene de México. De hecho, ingenieros y técnicos mexicanos supervisaron toda la construcción de la fábrica, e inclusive ingenieros chinos viajaron a nuestro país a capacitarse; algunos continúan trabajando en México.

En China toda la producción del hule nitrilo proviene de empresas extranjeras o de empresas estatales chinas con tecnología importada, explica.

Imagen de la empresa http://www.igsr.com/about/about1.asp

La empresa INSA GPRO (Nanjing) Synthetic Rubber fue la última en llegar al mercado de China en 2015. En su momento se presentó como una coinversión china-mexicana. Surgió del GPRO Investment Holding Group (una de las 500 principales empresas de China) y Dynasol Group (empresa conjunta de KUO Group en México y REPSOL Group en España, uno de los 10 mayores productores de caucho sintético del mundo).

Para el establecimiento de la planta, ubicada en un parque industrial de alta tecnología petroquímica, fue clave tener una buena relación con el gobierno local, y esto se logró gracias a los socios chinos, comenta Luis.

Jiangsu es una de las provincias de China con el mayor PIB. Nanjing, además de ser una ciudad cultural y capital de la provincia, fue la antigua capital del país asiático.

A decir de Sánchez Lugo, Nanjing es una ciudad estratégica debido a que forma parte del cluster comercial mas importante del Este de China; además tiene un puerto que facilita la importación y exportación. Son factores geográficos que han permitido a la empresa desarrollar su mercado en esta región del país.

Una vida en tres culturas

Para Luis, el hecho de tener poco conocimiento sobre China le ayudó a vivir sin tenerle miedo al país, y concentrarse en resolver los retos de su empresa. No obstante, en su vida personal, subestimó los temas migratorios.

“En mi estancia en la ciudad de Monterrey conocí a mi ahora esposa, Luz Alejandra. En diciembre de 2015 la invité a China para que conociera donde vivía, pero a su llegada a Shanghái decidí que mejor fuéramos de viaje a Bali, Indonesia. No estaba muy informado sobre el tema de las visas. Su visa sólo le permitía una entrada a China, entonces no pudo entrar de nuevo y no pudo conocer Nanjing”.

Luis le propuso matrimonio y quería que vivieran en China. Como los tiempos apremiaban, la pareja decidió realizar la boda civil a distancia.

En aquel entonces no había pandemia, la gente tampoco conocía Zoom, y mucho menos eran comunes las bodas a distancia. Era difícil encontrar a quien estuviera dispuesto a casarlos. Lograron que una jueza en Monterrey aceptara hacerlo. Él desde China y ella en México. Después realizaron la boda religiosa, ya de forma presencial.

Con los documentos nupciales en regla, realizaron los trámites migratorios ante la Embajada de China para que ella pudiera instalarse con él.

Al poco tiempo de casados nació en Nanjing su hijo, Emilio, quien ahora tiene 5 años.

Imagen proporcionada por Luis Sánchez

“Él tiene esta tercera cultura porque no es mexicano ni chino”. Emilio tiene que despedirse constantemente de sus amigos, porque la gente va y viene; además de que no tiene un contacto continuo con su familia de México.

A su hijo le hablan en español en casa. Está inscrito en un kínder chino, donde sólo se habla mandarín. En su escuela, Emilio hizo amigos italianos. El pequeño mezcla español, chino, frases en italiano (por sus amigos) e inglés, idioma que prefiere hablar porque se reconoce como extranjero.

Este cruce de identidades multiculturales tuvo un momento simbólico. En la fiesta nacional de China, que se celebra en octubre, cuando izaron la bandera Emilio le dijo a su papá:

—¡Mira mi bandera!

—No. Tú eres mexicano—, le dijo Luis.

—Entonces esto es México—, le respondió su hijo.

“(él me dice) si soy mexicano y estoy aquí pues esto debe ser México. Yo le digo: México es allá, donde fuimos con tus abuelos”, le recordó Luis.

Como universitario, Luis no sólo quiere terminar su carrera, sino seguir explorando las oportunidades que le otorga la Universidad. Por ejemplo, el SUAyED ofrece cursos alternativos a distancia. Él recientemente concluyó el curso de Excel básico para economistas.

Para Sánchez Lugo, China, más que una experiencia ha sido un cambio de vida.

Al público interesado en conocer la oferta académica del Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) puede visitar el sitio https://cuaieed.unam.mx/index.php


Video explicativo sobre el SUAyED

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